
Mezclada con la necrópolis hasta el punto que todo parece formar parte de un mismo yacimiento, esta villa está sujeta al olvido ya que son pocas las investigaciones y excavaciones que hasta la fecha se han hecho.
En el terreno podemos ver restos de pilastras así como restos cerámicos y tejas, conocidas como “tegulas”.
Aun se puede ver la huella de las primeras excavaciones efectuadas en la década de los 60 (imagen) y en primer término una prensa olearia. Se puede apreciar los restos de muros y los dinteles de las puertas. El número de viviendas es cuantioso, llegando a contabilizarse hasta 60 estructuras.
Según las investigaciones dataría del siglo I después de nuestra era y estaría circunscrita a NorbaCaeserina (Cáceres) fundada en el año 70-60 a.n.e.
Son conocidas las estelas votivas halladas en los Barruecos y que pertenecen a la villa, así como se considera como parte de las gentes que la habitaron, el hallazgo de las cabritas votivas encontradas en un punto impreciso entre el lavadero de San Miguel (Estación Arroyo-Malpartida) y la dehesa llamada de la Zafrilla, próxima a los Barruecos.
Según la tradición popular, las cabritas de bronce fueron halladas en las “Peñas del Tesoro”, y formaban parte de un ajuar o pequeño tesoro.
Los restos de tejas y cerámica de época romana pueden verse por prácticamente toda la zona de los Barruecos, entre los yacimientos del neolítico-calcolítico y “Peñas del Tesoro” hasta la necrópolis y villa.
Al suroeste de las “Peñas del Tesoro”, en la misma zona donde se encuentra las tumbas antropomorfas.
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