
Es la más especializada de las rapaces europeas. Aunque no es inmune al veneno de las víboras, no las teme. Siempre mata a sus presas de varios picotazos asestados con precisión en la cabeza.
Alcanza una envergadura alar de 180 centímetros. En vuelo llaman la atención sus partes inferiores de color claro, en las que las puntas oscuras de las alas se destacan netamente. Lucen un raro color azul pizarra en los pies y en el pico. Destacan sus grandes ojos amarillos.
Se extiende por casi toda Europa, el sur de África, y por el este hasta la India y el norte de China y Mongolia, si bien su distribución no es continua. Excepto las poblaciones de la India, todas las culebreras se desplazan al sur en invierno; las poblaciones europeas alcanzan el África subsahariana. Suelen encontrarse en los límites de las masas boscosas, desde el nivel del mar hasta los 2000 metros de altitud.
La hembra incuba en mayo y junio, durante aproximadamente 35 a 40 días, un único huevo de color blanco, y se mantiene casi siempre sobre el nido. El polluelo permanece más de 2 meses en el nido, siendo alimentado por ambos progenitores. La joven águila, puede devorar serpientes que pesan mucho más que ella. La parte del animal que no ingiere, acaba colgando del pico durante un tiempo.